viernes, 24 de junio de 2011

Zarandeo en Chile, carta n°1

Hago público este escrito, nuevamente, porque siento y creo que sigue siendo necesario y por lo mismo, contingente, además, estoy preparando una continuación actualizada en reflexiones, revelaciones e "información" recibida.




Viernes 9 de Julio, 2010.

Zarandeo en Chile


por Félix Torres Hevia
(las citas bíblicas son extraídas de la versión
La Biblia de Las Américas (LBLA), de lo contrario se indica)

Zarandear significa:

1. Zarandar

2. Agarrar a alguien por los hombros o los brazos moviéndolo con violencia

3. Ajetrear

Zarandar significa:

1. Limpiar el grano o la uva, pasándolos por la zaranda
2. Colar el dulce con la zaranda
3. Mover algo con prisa, ligereza y facilidad
4. Separar de lo común, lo especial y más precioso


“Porque he aquí, yo daré un mandato, y zarandearé a la casa de Israel entre todas las naciones como se zarandea el grano en la criba, sin que caiga ni un grano en tierra” Amos 9:9.

A mis hermanos de la iglesia en Chile, en especial a mis hermanos del Ministerio Familia Con Propósito, la paz del Señor sea con ustedes.

Episodios difíciles está por vivir la nación chilena, siendo afectados todos, sin excepción, y en cualquier aspecto de sus vidas, todos al unísono. El Señor ha insistido en sus últimas profecías que permanezcamos en la paz de Cristo, ¿Por qué habría de insistir en permanecer en esta paz? Porque como lo hizo con el profeta Ezequiel, el mensaje que entregará Dios a la nación no amerita lamentarnos como si ignoráramos los porqué de la prueba, con ojos carnales contemplando la realidad, sino permanecer rectos en el celo y fidelidad a los preceptos de Dios, primero sujeto a Sus sentimientos, y a la manifestación de su justicia. Momentos para que el corazón sea contrito por el dolor nos son solicitados en la oración intercesora, que debemos realizar a puertas cerradas con la congregación o en privado. La paz permanecerá en nosotros, en tanto tengamos la firmeza del convencimiento de la revelada Voluntad de Dios, y básicamente en nuestro ser, tener claro, en nuestra madurez, entendimiento y amor, lo que el deber y el llamado nos demanda HOY. Sabiendo además, que esta PAZ que atesoramos en nuestro interior, es una actitud ACTIVA, de alerta y prudencia.

Como muchos se han enterado, es muy probable, que el Señor derrame su segunda copa de juicio sobre Chile, esto sucedería, considerándolo de forma amplia, antes de la llegada de la primavera. Algunas fuentes científicas corroboran que esto es posible, quizá no con la prontitud que indican las profecías, pero sí en mayor magnitud que lo acontecido en Febrero de éste año. De cumplirse esto, alrededor de la quincena de Julio, o en Agosto, o en tres meses más o en cinco años, lo que debemos tener claro, es que el juicio de Dios está demandando la inspección de nuestros corazones y el despertar de nuestra iglesia. Como dijo una autoridad eclesial de nuestro país, o nos volvemos de nuestros pecados y hallamos el avivamiento anhelado, o permanecemos como estamos y encontraremos el Juicio.

La unión de la iglesia, no la demanda Dios de forma institucional, ni por medios diplomáticos humanos, esta unión se dará, como en la visión de los huesos secos de Ezequiel, por medio del actuar del Espíritu Santo. Lo nuestro es permanecer: conmovidos en amor, cubriéndonos de humildad y moviéndonos con autoridad, no siendo tropiezo ni sembrando la división entre los distintos llamados que han sido esparcidos en la iglesia de Dios, y que esa autoridad en la que debemos permanecer y que está buscando Dios otorgar, se fundamente en el sometimiento, la madurez, la sensibilidad espiritual y en todo esto, la santidad. Es por lo cual Dios nos llama la atención, y según indican las revelaciones proféticas para nuestro país, evalúa de forma reprobatoria la actual condición de la iglesia en general.

“Porque he aquí, yo daré un mandato, y zarandearé a la casa de Israel entre todas las naciones como se zarandea el grano en la criba, sin que caiga ni un grano en tierra. A espada morirán todos los pecadores de mi pueblo, los que dicen: ‘No nos alcanzará ni se nos acercará la desgracia”
Amos 9:9-10.

Se cortará el pecado de muchos a espada: por la Palabra, por la verdad que el Espíritu revelará en amor o en disciplina para indicarnos cuáles son las hipocresías que el Padre nos nota, cuáles son los formalismos de los que está hastiado. Son este tipo de juicios los que gran parte de la iglesia ha rechazado de forma rebelde por lo cual Dios ha decidido lo que sucedió y sucederá en la nación porque como sabemos el juicio comienza por casa.

“(21)Aborrezco, desprecio vuestras fiestas [NVI: fiestas religiosas],
tampoco me agradan vuestras asambleas solemnes [NVI: cultos solemnes].
(24) Pero corra el juicio [NVI: el derecho] como las aguas
y la justicia como una corriente inagotable.”

Le dice Dios a la iglesia que se jacta de próspera encubriendo sus pecados “¿Les debo algo por su prosperidad? ¡Cuándo ustedes me lo deben todo!”

“(25) ¿Acaso me ofrecisteis sacrificios y ofrendas de cereal por cuarenta años en el desierto, oh casa de Israel?”
Amós 5:21,24-25

Estábamos desnudos, en perdición, y fuimos llamados, juramentamos y nos movimos, fuimos al desierto y se nos dio el oro, el maná, el calor en la noche y la sombra en el día, y la iglesia “creciendo”, ¿qué logró?

El zarandeo es una amonestación pero también una urgencia en determinar cuál es la iglesia del Señor y así buscar el que

“…no seamos niños, SACUDIDOS por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error.”
Efesios 4: 14 (el énfasis es mío)

Se nos halló en tibieza, negociando con el mundo permitiendo que otros suplantaran la voz Divina.

Así las catástrofes son una prueba para demostrar lo que realmente somos, y no somos quitados de ella, porque estamos siendo llamados a manifestar testimonio.

“Simón, mira que Satanás os ha reclamado para zarandearos como a trigo pero yo he rogado por ti para que tu fe no falle; y tú, una vez que hayas regresado [de la angustia, de la aflicción, del examen del corazón, de la humillación, de la confrontación], fortalece a tus hermanos”
Lucas 22:31-32.

El zarandeo es la acción de colocar el trigo recién recogido y hacerlo saltar en una bandeja de rejilla de tal forma que los saltos separen la paja del trigo, quedando en la bandeja solamente el grano que es útil.

NO SE PUEDE RESTAURAR ALGO QUE NO HA SIDO ROTO.

Nuestro deber es con nuestras plegarias, corazón contrito, nuestra intercesión por la nación el acercarnos al corazón de nuestro Padre y junto con los gemidos que ascienden desde la tierra y profiere el Espíritu, conmocionar los cielos para que así nuestro Dios conmocione la tierra.

“Su voz hizo temblar entonces la tierra, pero ahora ÉL ha prometido, diciendo: AUN UNA VEZ MÁS, YO HARÉ TEMBLAR NO SÓLO LA TIERRA, SINO TAMBIÉN EL CIELO. Y esta expresión: Aun, una vez más, indica la remoción de las cosas movibles, como las cosas creadas, a fin de que permanezcan las cosas que son inconmovibles”
Hebreos 12:26-27.

Un sismo, entendido figurativa como literalmente (y tristemente ya sabemos que puede ser literal), no sólo conmociona a la sociedad, sino que confronta toda altivez, todo ídolo, toda necedad, y desnuda, fractura o derrumba los muros de argumentos erigidos contra el amor, justicia y principios divinos, y hace notar lo que realmente estuvo firme, tanto lo fiel como lo que persistirá en su mal, incólume como el corazón de Faraón reteniendo a los hebreos. Nos lleva a los extremos posibles de las reacciones de los corazones: resentimiento, declaraciones de necedad, caer en la desesperación, en resumen, endurecerse, afligirse, o actuar sin mas gran proyecto que sólo levantarse, sin rumbo, ó, permanecer en pie, fieles, glorificando al Señor, actuando movidos por un “corazón de carne” y no “de piedra”.

Dios quiere hacernos ver, que aunque traiga juicio a la terca y necia tierra de Chile, está buscando exaltar a su verdadero pueblo, que los que queden firmes, sin azorarse con el caos de la ceguera del mundo, podamos mover al mundo, a todos los posibles, y sobre todo, A LA MISMA IGLESIA ADORMECIDA, a despertar, sino, y que el pueblo nos conozca como los portavoces del mensaje del Todopoderoso. Elí descansaba en su cama, ya anciano, corrompido por la ligereza en que permitió se degradara su ministerio, su rol de mayordomo, de sacerdote de la casa del Señor, mientras que unas habitaciones más allá, Dios decidía elegir al apartado (santificado) joven Samuel, en medio de la noche, para usarlo para sus Altos propósitos. Dice la historia, que desde el momento en que Samuel se entregó a la voluntad de Dios, fue siendo reconocido desde su temprana edad POR EL PUEBLO, COMO EL PROFETA DE DIOS. Permaneció con él aunque “la presencia de Dios”, el arca, fue robada, muriendo el sacerdote Elí de la impresión al caerse de su silla y desnucarse. SOLO HAY POCAS Y REDUCIDAS OPCIONES PARA CON CHILE SI LOS SACERDOTES DEL PAIS NO ACTUAN POR LOS LLAMADOS DE ATENCIÓN QUE TRAE DIOS A NUESTRO PAIS. El zarandeo, el remezón que trae Dios a Chile, por 2da vez, TIENEN que dejarnos en claro, incluso en su mero anuncio, advertencia, amenaza, lo que debemos considerar sólo paja en nuestras vidas, y dónde está el precioso y valioso trigo, la semilla, lo que verdaderamente nos dará fruto. Por eso las profecías insisten, que ya no es hora, lamentablemente, de clamarle al país, a las cúpulas de la Iglesia, a los líderes y feligreses que no han querido ser corregidos, que se retracten, sino que es hora que los que han escuchado al Espíritu, se entreguen a oración y alabanza, tal cual el Espíritu nos demande y mueva a desatarla.

EN MEDIO DE LA LLUVIA, EN MEDIO LAS SACUDIDAS, SE VERÁ CUAL FUNDAMENTO ESTÁ ASENTADO SOBRE LA ROCA QUE ES JESUCRISTO, Y CUAL NO.

Dios dirá en su juicio “Mis pensamientos no son vuestros pensamientos” (Isaías 55:3), pero si nos acercamos a su corazón, si nos duele lo que Le duele, si comenzamos a amar lo que Él ama, si derramamos la copa de nuestro ser, de nuestras cargas, a sus pies, para que nos llene del vino de su gozo, con Su fuente de aguas de vida, frescas con las que nos reanima, cálidas con las que nos limpia, con su preciosa sangre con la que nos redime y congracia, y con el aceite de su gloria con la que es coronado, entonces, nos preguntamos “si no estoy a la altura de tus pensamientos, ¿qué puedes decirme de lo que Piensas?” y nos dirá “Yo sé los planes que tengo para vosotros, (…) planes de bienestar y no de calamidad, para daros futuro y una esperanza” (Jeremías 29:11). ¿Vendrá calamidad a Chile? Sí, lamentablemente, es muy probable y más pronto de lo que querríamos, pero, la pregunta tendría que ser ¿en qué me debe hallar Dios cuando traiga su juicio? ¿Qué quiere Dios que haga? Y seguro que necesita que hagamos todo lo que el país seguirá necesitando, esta vez, con otra disposición. Veremos más claramente cuál es la disposición de los corazones.

La nación, sacudida de sus juergas y necedades, será entregada a lo que descuidaron con toda esa actitud, invitados a recapacitar por un medio tan severo y disciplinario, que si el pueblo de Dios hubiera cumplido con las demandas divinas comunicadas por sus profetas, no tendría que pasar.

“y su aliento como un torrente desbordado que llega hasta el cuello, para zarandear a las naciones en una zaranda de destrucción, y poner la brida que conduce a la ruina en las mandíbulas de los pueblos”.
Isaías 30:28

Dios hoy en oración me llevó a este pasaje:

Nehemías 3:6:
[LBLA]
La puerta Vieja la repararon Joiada, hijo de Paseah, y Mesulam, hijo de Besodías; colocaron sus vigas y asentaron sus hojas con sus cerrojos y sus barras.

[RV]
Y la puerta Vieja restauraron Joiada hijo de Pasea, y Mesullam hijo de Besodías: ellos la enmaderaron, y levantaron sus puertas, con sus cerraduras y sus cerrojos.

En medio de la necesaria reconstrucción de los muros, de lo que delimitará notoriamente la iglesia y el mundo, la calle profana o la intimidad del templo, se necesitará quienes se encarguen de establecer los pilares, las columnas inamovibles, las convicciones, las promesas y doctrinas a resguardar, LA PALABRA, y cuidar de las puertas que se pondrán, el paso entre la perdición o la redención, LA GRACIA, el amor, ese amor que da la oportunidad, que abre la puerta del redil, que da la bienvenida, que instruye al que entra en cómo permanecer guarecido en la presencia del Señor. Permanecer en Verdad y Amor.


RESTITUYE LOS MUROS DE MI SANTA CIUDAD
RESTAURA LAS PUERTAS DE MIS MUROS.



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jueves, 16 de junio de 2011

Reino y Auto-Marginación 1

¿Qué se entiende por establecer reino? ¿Es como algunas denominaciones entienden el evangelio como una labor de "auto-marginación"?
Babilonia con todos sus implicancias no fue obstáculo para recibir la influencia de un Daniel, Nínive, segunda ciudad fundada por el mismo que fundó Babilonia, experimentó el avivamiento más poderoso registrado en el AT, no fue impedimento para un Jonás, Egipto tuvo a un José, y Moisés se educó entre Faraones y sus sacerdotes, ni hablar del testimonio de Pablo... entonces...
¿Se puede establecer reino sólo desde la marginación?

domingo, 10 de abril de 2011

Siempre hacia adelante

"Y cada uno iba de frente hacia adelante; adondequiera que iba el espíritu, iban ellos, sin volverse cuando andaban". (Ezequiel 1:12)
SIEMPRE HACIA ADELANTE, quien se comporta dentro de una Voluntad Perfecta, siendo una Voluntad Perfecta o por medio de una Voluntad Perfecta, no recula ni vacila, sólo va hacia adelante y no hay obstáculo para su avanzar. NADA ABORTA EL CAMINO DE LA VIDA. Y el Camino vivió y se impartió, y su Verdad se enterró en la tierra como una semilla, y fue exaltada a lo más alto para perpetuar la Vida. Sus frutos hoy imparten la buena nueva y defienden con celo el botín arrebatado al ladrón. Este árbol de Vida nunca más estará lejos. NADA NOS SEPARA DE SU AMOR. Ya nada, nada le quitará lo que le pertenece, ponte a Su altura, es una Presencia que sólo marcha hacia adelante y nada se le opone. SIGUE SIGUE SIGUE!

sábado, 9 de abril de 2011

Desamparo y consuelo...

Eclesiastés 4:1, Isaías 51:12, Juan 14:16, Juan 15:26-27, Juan 16:7. El desamparo hiere hasta lo profundo de las convicciones del corazón. Incluso un buen amigo, un maestro, pueden irse dejándonos sin su cariño, enseñanza, consejo y compañía. Dios extendió Su mano y su sabiduría, a Su tiempo lo proveyó en forma humana, luego murió y resucitó, ascendió e impartió Su Espíritu para morar entre y en nosotros para siempre. Siempre. Consuelo por el desamparo, consuelo por la injusticia, consuelo por la soledad, consuelo de todo aquello que nos quita lo que realmente somos en la Voluntad de nuestro Creador es lo que nos provee el Espíritu que fue prometido e impartido. "para que esté con vosotros para siempre" (Juan 14:16b). SIEMPRE.



*

Eclesiastés 4:1
Entonces yo me volví y observé todas las opresiones que se cometen bajo el sol: Y he aquí, vi las lágrimas de los oprimidos, sin que tuvieran consolador; en mano de sus opresores estaba el poder, sin que tuvieran consolador.

Isaías 51:12
Yo, Yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú que temes al hombre mortal, y al hijo del hombre que como hierba es tratado?

Juan 14:16
Y yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre; es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce, pero vosotros sí le conocéis porque mora con vosotros y estará en vosotros.

Juan 15:26-27
Cuando venga el Consolador, a quien yo enviaré del Padre, es decir, el Espíritu de verdad que procede del Padre, El dará testimonio de mí, y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.

Juan 16:7
Pero yo os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré.

jueves, 7 de abril de 2011

WHITE FLAG! WHITE FLAG! WHITE FLAG!




WHITE FLAG! WHITE FLAG! WHITE FLAG!



Has dado un estandarte a los que te temen, para que sea alzado por causa de la verdad.
Salmo 60:4

Take everything
blood and sweat and tears
You have fought on the ground before me,
when You gave everything

"White flag", For Today

White Flag! White Flag! White Flag!
Victory is such a lonely word,
but I have built my father's house
...but I refuse to breathe the breath of the failure

"Teach:", The Chariot



Mostrarte humilde
postrarte en adoración
la completa entrega
la rendición

estandarte de victoria

las vestiduras carmesí
del Cristo
son las vestiduras blancas
de sus redimidos

la bandera blanca
no es de rendición ante el Mundo
es de rendición
ante quien permite aún
la existencia de este mundo

la bandera blanca de rendición
ante Cristo
es la bandera de victoria
ante Satanás

NADA MÁS PELIGROSO
QUE QUIEN NO TIENE NADA YA QUE PERDER
PUES TODO LO PUSO A LOS PIES DEL SOBERANO
Y LO TIENE TODO EN SU ESPíRITU
QUE LE PROVEE

las banderas blancas de los justos
hacen temblar el reino del Impío

la bandera blanca
esta puesta sobre
la cabeza de quien
ya fue pisoteado
cuando se prometió
la redención eterna
por el Hijo de Dios
JESUCRISTO!
REY DE REYES y SEÑOR DE SEÑORES

WHITE FLAG! WHITE FLAG! WHITE FLAG!

rechazamos el sabor del fracaso
nos abocamos a la construcción
del templo y Cuerpo Santo de nuestro Padre.




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Motivación e Identidad




[Kate Austin, "Wind of God"]


Motivación e Identidad.

por Félix Alejandro T. H.


Recuerdo los días en que el cariño por la gente me hacía trabajar en la obra como si fuera algo personal. En algún lugar, esa misma gente me inspiró a retroceder. Pero, y el Jesús del madero, el resucitado, el que yo misma declaraba estaba en todo mi caminar ¿dónde estaba?... Lo convertí en mi amante lejano, uno al que besaba y abrazaba cada vez que las emociones me llevaban a él, pero Él, no era un “él”, era un “El”. Supongo que perdí el respeto, y ahora, solo busco el camino para volver a empezar. (E. M.)



Lo primero que se me vino a la mente ayer al leer esto fue "idolatría". Cuando perdemos comunión necesitamos ese reflejo, ese espectro, esa figura(ción) externa, creada a mano, en el intelecto, en la emoción para respaldar lo que de fondo es un vacío o falta, que apela a nuestro hábitat original: el espíritu. Esto en términos de alguien que ya Le haya recibido (sino no tendría espíritu, claro está).

Aquello que nos motiva y a lo que sentimos inclinación de honrar, entregarle nuestra devoción. Adorar. Cuando esa motivación se deposita en algo donde no está involucrado el Espíritu, es muy posible que la pasión mengue, que terminemos decepcionados, y tal vez pensaremos que es "la Obra" la que nos dejó así, y tiramos la toalla y nos retiramos, a una labor "autodidacta", o simplemente, "renunciamos" (pero de fondo no podemos, sería traicionar nuestra propia historia de redención).

Es fácil poner esto en palabras, pero conlleva una vivencia profunda de poner en jaque cada aspecto humano de nuestro condicionamiento a las conjeturas, instintos, heridas y vanaglorias de la carne, de la vieja naturaleza. Cuando comienza entrar luz en este enredo de lazos emocionales, intelectuales, etc., es que de fondo podemos ver brillar la Luz original depositada por la Gracia de Dios en un momento de nuestra vida. Por eso el Espíritu es también FUEGO: refina los metales, evidencia la corrupción, la madera que no es noble ni útil.

Ayer se me cruzó la frase: "los redimidos también tienen su propio "infierno"". Si pensamos en "infierno" como juicio, fuego consumidor, lugar de despojo, algo que se podría con cierta inmadurez juzgar como "castigo". Otros utilizan la figura del Desierto. En el desierto el calor calcina, y de noche el frío es árido y a su modo, quema. El infierno folklórico judío es "hielo que quema", y el gehena, es el basurero donde se arrojan y queman constantemente los desperdicios.

¿Cuál es ese "infierno" que experimentamos? No, en realidad no los vivimos NOSOTROS en esencia, es la carne. La Carne está y estará hasta nuestra muerte o cuando este “cuerpo corrupto” sea transformado en uno “incorrupto”, pero su dominio, su ego, su orgullo, sus excusas, su (in)justicia, su vanidad, su soberbia, sus artilugios, sus autoengaños, sus manipulaciones, sufren juicio, es avergonzado, son acorralados, desarmados, abatidos. En la medida que nuestra voluntad se aferra a ellos, con ellos caemos. Pero no es la voluntad de Dios, Él nos disciplina o nos enseña con amor tierno, pero no nos abandona, estira la mano y nos levanta, allí la Gracia, esta carrera donde muchas veces al corredor le dolerá el cuerpo, otras veces no sentirá nada. Una hermana, amiga y compañera de armas me contaba que al correr, debes hacer un gran esfuerzo de dominio y perseverancia al inicio, luego de unos kilómetros el cuerpo se acostumbra, casi como que se adormece y sientes por fin como los pasos "flotan" y sólo tienes que mantener el ritmo. Ese fuego, como purifica, destruyendo lo impuro, refina, exaltando lo puro, e inflama el calor necesario para una motivación aún más poderosa.

Él nunca se aleja, pero Él no sólo es "él": como es el esposo, es el hermano mayor, es el amigo, y también es el Maestro, es el Sumo Sacerdote, es el Señor, es el Rey de reyes.

Siento que queda estrecho el tratar de definirnos al respecto de sólo un aspecto de esas formas relación. En un tema desarrollado por Paul Washer, se dice que todos somos esclavos, pero la diferencia la hace a qué Señor sirves, y sus consecuencias. Pero una amiga me decía: pero tengo entendido que Dios nos llama hijos, con eso me quedo. Creo que no podemos definirnos sólo como "hijos" o sólo como "siervos", "sacerdotes", "reyes", “esclavos” etc. pero cada uno de esos epítetos ataca o potencia algún aspecto de nuestra existencia actual. Por ejemplo, el llamarme "esclavo" sin duda atacará al ego de mi carne, que desde la expulsión del Edén quiere ser su propio dios y señor. Mi alma necesita ser humilde y postrada a una voluntad que le sea superior y la guíe, entonces la concepción de “esclavo” me ayudaría a entender y hacer real esta verdad y proceso. Pero sin duda recordar que soy "hijo", "amigo", me acercará a mi Dios, a mi Padre, a mi Redentor, que es otro tipo de expresión de Su amor hacia mí, y de mi amor y devoción hacia Él.

¿Cómo es que consideramos o aclaramos nuestra motivación? ¿Cómo es que permitimos se vulnere? Siento que tiene que ver con hacer consciente en la devoción y comunión todas las formas en que Dios busca relacionarse conmigo, primeramente, y así tratar cada área de mi vida. El tema de fondo tiene que ver con profundizar y reafirmar lo que somos, para nosotros, los demás, lo que valgo para mi Creador, en Él, para Él y gracias a Él. Es un tema de IDENTIDAD: quien fuiste, quien has sido, quién y qué buscas ser, qué puedes llegar a ser, cómo, porqué, junto y por medio de qué, quién o quienes; de dónde vienes, dónde estás, a dónde vas, quién o quienes son tus amigos, hermanos, compañeros, a qué maestro sigues, a quien amas, a quien adoras, a quien sirves, a quien te encomiendas. En qué áreas la carne a veces toma la ventaja o el mando, o en cuáles el Espíritu. Qué te motiva. El valor de algo se establece por su exclusividad, utilidad y el trabajo que se invierte en él. ¿Cuánto vales, para quien, porqué? ¿Cómo cuidas eso que vales? Quien es tu dios, cómo se evidencia eso.

Realidad es un sello “real”. Un Señor, un Rey, lo es porque se hace patente su poder en lo que le pertenece. Al hacerse evidente, al demostrarlo, aquello de lo que enseñorea se hace “real”. Eso que domina y administra, usa o desprecia, lo tiene porque lo hereda o porque lo conquistó. Son los aspectos que se pueden considerar del concepto: “real” como dimensión, “real” como calidad de noble. Tienen relación. Si la “Realidad” está sujeta a puntos de vista subjetivos, con consecuencias y efectos objetivos, sin duda, lo que vivimos, experimentamos, personal y colectivamente, es resultado de nuestras motivaciones, descuidos y acciones. La realidad que vivimos en ciertos aspectos se puede transformar en una religión, en una filosofía, en un estilo de vida, porque en la medida que lo que se evidencia en nuestra “realidad” convence nuestra razón y sentimientos a cómo, desde las conjeturas y empatía, me tendré que mover, motivar, proyectar y actuar mañana, la realidad crea, modifica, transforma mi identidad, y viceversa, mi identidad cambia o perpetúa, actualiza o confirma la realidad. El Mundo en que vivimos, su sistema, la Tierra y su ecosistema, la realidad completa está sujeta al enseñoramiento que el hombre ejerce o descuida. Dios o Su enemigo actúan por medio del hombre, y en el hombre se evidencian y pesan ambas justicias. Algo que es justo tiene que ver con lo que responde según una ley, es consecuente con ella, y siendo así entonces trae consecuencias. Como en el libro bíblico de Habacuc, la biblia habla de la justicia de los impíos, pero que la justicia de ellos no son “caminos rectos” a los ojos del Dios soberano. Algo justo no tiene que ver necesariamente con Dios, sino con una ley ejercida. La Justicia depende de quién la ejerce. Diferente es si esa justicia es recta según los preceptos del Dios santo y verdadero. Como la biblia habla de la “fe EN Jesús”, debido a que existen otras fe, la diferencia es que si salvan o no; hay quienes se convencen de algo que no ven a “ciencia cierta” pero que se dejan dominar por esos argumentos. Justicia y fe se rigen desde mi identidad y motivaciones. La diferencia de eficacia y beneficio se miden según a qué principios alineo la justicia de mis actos y la fe que los motiva.

Cuando nuestra comunión, como raza, se vulneró y perjudicó para con nuestro Creador, en vez que con nuestras vidas, obediencia y amor le adoráramos a Él, la adoración se convirtió en idolatría, buscando depositar nuestra “fe” en lo que podemos probar o hacer ante nuestros ojos y pasiones carnales. Eso determina el “dónde está puesto nuestro corazón”: nuestros pensamientos y sentimientos se rigen por aquello que adoramos, que valoramos como precioso, en qué depositamos nuestra devoción, lo que atesoramos, pues consideramos que su valor nos trae beneficios y satisfacción hoy o más adelante, como inversión o ahorro. Pero ese tesoro puede ser eterno o puede caducar, por eso la figura del agua: puedes beber hoy o mañana pero en algún momento tendrás nuevamente sed. Ese tesoro puede satisfacerte hoy, pero ¿y mañana? Entonces, la realidad de la cual somos reyes o esclavos, se sujeta según lo que adoramos, y según el resultado de este “culto” es que nuestra motivación se ve afectada y decepcionada o es exhortada, y ambas, realidad y adoración, construyen o destruyen la imagen y valor que tengo de mí mismo, ante mí y ante lo que adoro. Lo que expresemos según esa adoración, determinará si lo que profeso se convierte en bendición o en maldición.

¿Cuál de esos ídolos responde a su adorador con una verdad que le consuele y que le diga lo que verdadera y originalmente es o podrá llegar ser?

¿Es Dios nuestro completo consuelo, guía, tesoro y motivación? o ¿entre qué dioses está repartido nuestro ser?

Amor y obediencia al Dios verdadero y guiado por Su Espíritu, hizo y confirmó a Jesús, al “hijo del Hombre”, al “Verbo hecho carne”, en el Cristo redentor, el Mesías. Descendió y arrebató lo que conquistó con su vida por el poder de Dios, y ascendió para ocupar el lugar que merecía. No nos abandonó, y el mismo Espíritu que vivió en Él y con Él, lo impartió a los que en Él creen. Que nuestra identidad, adoración y motivación, sean guiados por el Espíritu Santo, para impactar la realidad que nos circunda, para demostrar el plan original de nuestro Creador sobre cómo debemos “labrar y guardar”, administrar y enseñorearnos de lo que Él nos confió como entorno. Y que nuestra motivación siempre halle fuerzas en el único que no nos puede decepcionar, pues es Fiel y Verdadero, y no es quien para mentir o medirse según nuestra engañosa justicia.



[Kate Austin, "Full Immersion"]



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